ARGENTINA Y UN FUERTE RESPALDO A EEUU LUEGO DE SU INTERVENCIÓN EN VENEZUELA
Se resolvió en la ONU que el ejército de Trump incumplió con el derecho internacional de soberanía, independencia política e integridad territorial.
El Consejo de Seguridad de la ONU se pronunció contra el accionar de Estados Unidos y recordó que “la Carta (de las Naciones Unidas) consagra la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”.
Tomó la palabra António Guterres, quien es secretario de Seguridad de la ONU, y se mostró “profundamente preocupado por el incumplimiento de las normas del derecho internacional en relación con la acción militar del 3 de enero”.
También, con sus palabras, se refirió a la captura de Maduro tras el bombardeo llevado a cabo por Estados Unidos en la capital de Venezuela, Caracas, y otras localidades de los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
Del mismo modo, la Carta de la ONU postula la “prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza. El poder de la ley debe prevalecer”, recordó Guterres.
La gran mayoría de los países de América Latina que intervinieron en el Consejo, a los que se unió España, se alinearon con un discurso en favor de la paz y del respeto del derecho internacional y la soberanía nacional.
México, Brasil, Chile, Panamá, Cuba y Nicaragua condenaron el accionar militar y hablaron de que el accionar estadounidense es una amenaza al multilateralismo. China y Rusia también exigen la liberación de Maduro.
Argentina, a contramano de Latinoamérica y alineada con Trump, respaldó la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y dijo que Nicolás Maduro es un “dictador” y líder de organizaciones designadas como terroristas por Argentina en 2025. Paraguay secundó al embajador argentino en Venezuela, Eduardo Porretti.
El embajador de Venezuela, Samuel Moncada, declaró que la intervención militar de Estados Unidos constituye un “acto de agresión” según la definición de la ONU. “La paz internacional solo puede sostenerse si el derecho internacional es respetado sin excepciones, sin dobles raseros”, sumó.
Además, sugirió que Estados Unidos tienen segundos intereses en la intervención: “No podemos ignorar un elemento central de esta agresión estadounidense: Venezuela es víctima de estos ataques por razón de sus riquezas naturales (…) Cuando el uso de la fuerza se emplea para controlar recursos, imponer gobiernos o rediseñar Estados, estamos ante una lógica que remite a las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo”.
Estados Unidos, por su parte, en palabras de su embajador Mike Waltz, defendió su accionar y volvió a señalar a Maduro como un “narcoterrorista”.
